lunes, 9 de octubre de 2017

Ost...!! elecciones a presidente del Consejo General de Enfermería!!

La inmediatez de las redes sociales es muy engañosa, y parece que debes, o debemos, tomar decisiones vitales en pocos segundos; sin reflexiones sosegadas, sin datos concretos, sin información fiable, e incluso en algunos casos, sin tener conocimientos sólidos de la historia sobre la que hay que opinar... 

Si a esto le sumamos que las organizaciones colegiales enfermeras manejan de maravilla las convocatorias fantasma, el apurón estratégico de los plazos y puentes, la sorpresa mediática, o el enrevesado mundo del contencioso administrativo, no es difícil pensar que todo puede estar atado y bien atado ya desde hace meses...

Hace poco más de dos años, hubo en España un proceso electoral para elegir presidente del Consejo General de enfermería; sí sí creanme. De aquél proceso, en el que los 270000 colegiados españoles nada pudieron decidir, pues esto se cocina entre las juntas de gobierno de los COEs provinciales, resultó ganador, como no, "Máximo González Jurado" (Vea aquí el resumen). Pocos recordarán quién fue el candidato perdedor, y menos aún, la candidatura alternativa presentada que no obtuvo los mínimos avales necesarios. Pero, eso sí, aún recuerdo quién presidía la mesa electoral y algunas cuestiones del "discurso" del vencedor. (Vea aquí también)

Imagen de la mesa electoral en 2015

Dos años, y aquí estamos otra vez, ¡Qué sorpresa!. Y, de nuevo, se presenta el candidato perdedor del 2015 y, por supuesto, la sistemática del proceso electoral no ha variado; los mortales enfermeros de a pie, poco tenemos que decidir o ni siquiera opinar, somos chusma. En nuestra opinión el sistema electoral de CGE, como en los COEs, está bien pertrechado para que no haya sorpresas, y si las hay, nos podamos enredar en largos contenciosos administrativos que acabarían con la paciencia del santo Job...

Por si esto fuera poco, para darle más emoción al tema, los plazos se abren con el puente del Pilar por medio, sin casi tiempo para preparar una candidatura seria, sin posibilidad de que los COEs consulten a sus colegiados, sin posibilidad...vamos... Eso sí, creanme que el proceso cumple con todas las garantías estatutarias y legales precisas, al menos eso es lo que les dirán los organizadores, y por eso todas las juntas de gobierno de los COEs disponen de la carta de presentación del primer candidato, que por supuesto no tenía más información privilegiada ni influencia que usted o yo...

Pero todas estas premisas, inconvenientes, obstáculos, no son suficientes para cercenar el ansia de cambio que existe (aunque a veces se demuestre poco) entre las enfermeras españolas, y por eso surgen en las redes desde el primer día que se supo la realidad del relevo, todo tipo de opiniones. Algunas incluso, como hemos dicho, sin tener mucha idea del problema, alrededor de la figura de "Presidente/a" del CGE.

Las redes son así, y parece que hay que responder algo con inmediatez, aunque sea estúpido, aunque sea sesgado, el caso es estar. Ojo con las redes, son engañosas.

Es de imaginar que entre toda esta presión, organizaciones realmente implicadas en la problemática colegial (que no siempre tienen respaldo social claro en las redes...), COEs disidentes, asociaciones nacionales y autonómicas que se mojan a diario, que conocen los tejemanejes, problemática, legislación e incluso se han comido y sufrido amenazas, expedientes y demandas, estarían trabajando en una propuesta alternativa seria con la que intentar afrontar el, "a priori", imposible reto de ganar la elección o, al menos, poner de manifiesto una vez más el déficit democrático en el que se sustenta este "paripé". (Algo así como lo que puso de manifiesto Victoria Trujillo en 2015, por cierto, hoy expedientada y demandada por Máximo González y CODEM).

La ya mencionada inmediatez y la propia idiosincrasia corporativa de nuestra profesión, cercenan una comunicación de calidad, y aun en plazo de que se presenten más candidatos (Lo que sería muy deseable para el propio perdedor de las elecciones de 2015), surge otra sorpresa en redes: la candidatura de la Dra. Carmen Ferrer Arnedo. Primero tímidamente y después incluso con una web específica (ver aquí). Curiosamente, un montón de personas, asociaciones y organizaciones que nunca se habían posicionado en el tema colegial piden apoyo para  la candidata (Ojo, quizá la cosa no estaba tan estable como González Jurado entendía...).

Finalmente la Asociación Nueva Enfermería emite un comunicado (ver aquí) , en el que muestra su apoyo a la candidatura de la Dra. Ferrer en aras de conseguir al menos, el primer objetivo que son los 15 avales necesarios para ser candidata (La presencia de más candidatos favorece al "candidato del aparato")

En todos estos casos, de muestras de apoyo o de futuras toma de decisión en las juntas de gobierno de los COEs, es imposible que las organizaciones puedan consultar a las bases al menos de forma estatutaria (Asamblearia, vamos), que requiere plazos y formas. La inmediatez y las normas del CGE hacen que los plazos imposibiliten la participación de 270000 enfermeras... ¿Vamos a sustituirlas por las redes sociales?

En definitiva, todo en manos de las juntas de gobierno de los COEs, que esta semana tendrán que posicionar sus avales (Los teléfonos arden) en junta extraordinaria.

Es en este punto, la figura de la candidata alternativa gana peso específico, no solo por la respuesta de las redes, sino porque posee una serie de virtudes que  el eterno número dos de Máximo solo sueña...

1) Es una candidata alternativa que nunca se ha vinculado en el problema colegial. Esto que, a priori, podrá parecer una desventaja, la acerca a la mayoría de las enfermeras españolas, que nos hemos implicado poco o nada hasta ahora en la política colegial. Por otro lado, es una candidata que no puede ser en absoluto relacionada con ningún movimiento de los que el aparato de Máximo ha etiquetado como "radicales" (Aunque en realidad no lo seamos). El candidato del aparato por contra no puede desvincularse de ser el "segundón" de Máximo.

2) Es una candidata con autoridad, (Ver curriculum) la popularidad de la Dra. Carmen Ferrer en redes, no es por charlatanería, simpatía, o mero marketing; está sustentada en la autoridad que le dan años de práctica clínica, investigación y experiencia en gestión, y que ha supuesto un liderazgo que las enfermeras teníamos vedado (Ojo! ante la inacción del figura máximo), y que ella se ha sabido ganar en un entorno hostil con la enfermería, abriendo nuevos retos y caminos en ámbitos en los que las enfermeras no teníamos acceso. Cuando los consejos de los COEs valoren a los candidatos a avalar, me temo que el curriculum del hombre de Máximo no será comparable al de esta mujer.

3) Tiene un programa. Sí, se trata de un programa un poco bisoño, y en cierta forma desconocedor de la auténtica realidad colegial, pero busca un cambio real en nuestra realidad corporativa. Lo otro es más de lo mismo.

Como vemos, independientemente de las simpatías que nos despierta Carmen Ferrer, es necesario recalcar que, en ningún caso, se puede avalar el candidato del aparato, porque hacerlo sería a todas luces una desvergüenza y una falta de respeto a los miles de colegiados.

Pero como hemos dicho, la batalla es desigual y con pocas posibilidades de ser ganada, incluso si se consiguen los avales necesarios; siendo así, los intereses que se mueven entre CGE y COEs hacen poco realista entrar a presidir una realidad que mueve cifras millonarias a nivel provincial, autonómico y nacional.

Desde AEA, no nos vemos en condiciones de hacer un manifiesto o comunicado oficial más allá del análisis de la situación (lo más objetivo posible y que deja en evidencia la mejor opción), y además no tenemos tiempo de convocar una asamblea extraordinaria para consultar a nuestros socios. Tampoco sabemos si aparecerán más candidatos de última hora o si es posible hacer un debate de calado, pero sí podemos dejar claras algunas cuestiones que ya hemos matizado anteriormente:

1) Estas elecciones solo ponen de manifiesto la gestión de la organización colegial a espaldas a los propios colegiados.

2) Creemos que ningún candidato, por bueno que sea, puede cambiar esta realidad colegial acongojante, ni siquiera desde la presidencia, en solitario. Necesitará apoyo, energía y medios.

3) No hay un camino sencillo en la solución de los problemas corporativos de la profesión.

4) La única forma de cambiar la situación pasa por una implicación real de las enfermeras en sus colegios, por una acción continuada para que los colegios se democraticen, se hagan transparentes y sean gestionados por los colegiados de forma participada. Las organizaciones profesionales también deben ayudar a que las enfermeras tomen conciencia y reaccionen a esta realidad.

5) Mantenemos intacto nuestro compromiso con el manifiesto #6000enfermeras y la declaración de Oviedo, y seguimos invitando a candidatos y organizaciones a unirse a las mismas y suscribirlas.

En Asturias queremos resaltar la situación institucional actual en la que el propio Consejo General de Enfermería ha destituido a la Junta de gobierno que presidía Emilio Losa y en la que ahora se apalanca Alfonso Román mediante la resolución 7/2016 , y que el TSJ de Madrid ya ha denegado en varias ocasiones las medidas cautelares a los recursos de este grupo que "okupa" la institución colegial, sin que la Junta de Edad nombrada por el propio Consejo General pueda acceder a los recursos de la misma. Por tanto ya dejamos claro que el aval que emita el CODEPA solo tendrá validez si es emitido por la junta de edad (única válida a nuestro entender, pese a que se constituye únicamente con el fin de convocar elecciones). Siendo así, nosotros ya hemos trasladado nuestra opinión a la Junta de Edad, que tomará la decisión que considere más oportuna en la cuestión del avalar una u otra candidatura.

En definitiva y sin perjuicio de que se puedan presentar otros candidatos, más allá del apoyo a la Dra. Carmen Ferrer en su carrera hacia la presidencia del Consejo General de Enfermería, expresamos nuestra intención de acompañarla con medios y energía en la necesaria reforma institucional de la Enfermería española.