martes, 10 de febrero de 2015

Afrontamiento.





En mi última entrada en este blog el diagnóstico de enfermería que había elaborado era para solucionar un problema que afecta a la gran mayoría de la población enfermera asturiana, el déficit de conocimientos. Un déficit de conocimientos ligado y relacionado únicamente a la situación, caótica y desastrosa, del CODEPA.

En estos días la situación ha cambiado radicalmente, tras recibir el panfleto “la verdad del CODEPA” se hace imprescindible plantear un nuevo diagnóstico enfermero para el autor/es del susodicho documento. Y de forma urgente, está muy enfermo.

Adelantándonos un poco vamos a avanzar que el diagnóstico elegido es muy poco usado y de manejo complejo, pero inevitable en el caso que nos ocupa.

Analicemos la situación. A poco que el lector profundice en la idea que se quiere plasmar en “la verdad del CODEPA”, uno se da cuenta de que el escribiente/es no ha sido capaz, dados los hechos acontecidos estos meses atrás, de racionalizar un evidente fracaso en una Junta de Gobierno fallida.

El escritor sufre un grave problema de grandiosidad evidenciado con frases del tipo “¿Quiénes han impulsado el acceso al grado en la Universidad?, ¿Quiénes han impulsado las especialidades y su desarrollo?, ¿Quiénes han ampliado el marco competencial y el prestigio de la profesión?…”.

La hipersensibilidad a las críticas…no creo que hagan falta ejemplos para ilustrar tan evidente síntoma en el documento. La Asociación de Enfermería de Asturias es satán.

Por otro lado, el anónimo redactor del texto, lejos de asumir sus propios errores y lejos de asumir responsabilidades en cuanto a la gestión del CODEPA se refiere, lo que hace es proyectar todas sus responsabilidades y su culpa sobre otros.

Y ya sabemos quién es en este caso la estera, la A.E.A. Es palpable en el relato una actitud de superioridad hacia el resto del colectivo enfermero. Los demás son los que no saben, son los que necesitan de la mano firme y amable del CODEPA para ser guiados y bien informados, puesto que el resto son simples analfabetas tecnológicas, por ejemplo.

En fin, todos estos rasgos definitorios que he mostrado, si son consultados en cualquier guía de diagnósticos enfermeros le llevarán a un AFRONTAMIENTO DEFENSIVO. De libro, oiga.

Este diagnóstico en la NANDA se define de la siguiente manera:

“Proyección repetida de una autoevaluación falsamente positiva basada en un patrón protector que defiende a la persona de lo que percibe como amenazas subyacentes a su autoimagen positiva”
Es un diagnostico complejo, pero que le viene como anillo al dedo a la persona que se esconde tras la elaboración de “La verdad del CODEPA”. Recordemos que es un documento sin firmar y por lo tanto “gestado” por toda la Junta Directiva.

Esta etiqueta diagnostica nos señala un patrón de conducta reactivo, generalmente asociado a una falta de control e influencia sobre los acontecimientos.Hace referencia a la dificultad de la persona afectada para aceptar fracasos o problemas, por eso necesita negarlos, o hacer responsables a los demás, intentando preservar así una imagen positiva de sí mismo.

Una vez localizado el diagnóstico y sabiendo a que nos enfrentamos nuestra labor es “intentar arreglarlo”. Personalmente pienso que el “paciente”  está, simbólicamente, más cerca del éxitus laboral que de la posible rehabilitación en cuanto a gestión enfermera se refiere. Pero bueno, esto no es óbice para que, como buenos
profesionales, lo intentemos.

Llegamos al punto que afecta a la NIC. ¿Qué intervenciones aplicamos? Como dijo Jack el destripador, vamos por partes:

4640-Ayuda para el control del enfado: 

Aquí las actividades a realizar serían numerosas, pero la más adecuada es hacer ver al interesado que su enfado está mal dirigido, que la causa que le ha llevado a enlazar “palabros” en un documento demencial no son tres personas.

Dese la A.E.A intentamos  hacer ver a las personas del entorno de la Junta directiva del CODEPA y posibles redactores del panfleto, que el ejercicio ha de ser de introspección, no de lucha hacia el exterior. Desgraciadamente hemos fallado, aun usando la intervención 464023 (“utilizar un acercamiento sereno que de seguridad”)… pero seguimos intentándolo.

4920-Escucha activa:

Esta es la intervención que más hemos hecho desde la A.E.A. Desde aquí podemos afirmar que, a pesar de parecer fácil, es una de las actividades que más pericia requiere por parte de la enfermera que lo ponga en práctica.

Hemos aplicado el 49202, mostrando un interés extremos a la poquísima información que el colegio ha proporcionado durante estos años.Hemos  “aguantado” la actividad 49203, hemos dejado que alguno de los miembros de la junta exprese sus sentimientos libremente, sin rechistar hasta cuando esa expresión se convertía en más de una ofensa verbal.

Por descontado se ha intentado (492013) aclarar nuestro mensaje mediante el uso de preguntas y retroalimentación, pero de poco ha servido, seguimos teniendo “interese ocultos” para “el paciente” que nos ocupa.

La lista de intervenciones podría continuar, pero visto el punto actual en el que nos encontramos: un presidente imputado, unas cuentas 2014 inexistentes, unos presupuestos prorrogados, un panfleto muy costoso e inútil enviado, una junta directiva desaparecida, una moción de censura “censurada”,… creemos que el principal interesado en no curarse es el propio colegio. ¿Usted qué opina?

Los Criterios de Resultados NOC los dejaremos como pendientes hasta resolución de la futura Asamblea del Colegio.

Marcos Lastra Félix