jueves, 8 de mayo de 2014

La matrona, el filósofo, una bailarina y el banquero corrupto...

La matrona, el filósofo, una bailarina y el banquero corrupto...

Hace poco, hablando con unos amigos, nos preguntábamos cómo había sido posible el descontrol de sobre las cajas de ahorros, el abuso cometido con las preferentes o la relación entre política, dinero y corrupción. Rápidamente surgió la cuestión de la responsabilidad que en ello tenían los miembros de los consejos de dirección, accionistas y demás garantes de la buena gestión de esas entidades. Obviamente tampoco se escaparon de esa crítica ni los sindicatos ni los ciudadanos que, ignorantes en gestión bancaria, habían accedido a esos puestos de responsabilidad de forma tan castiza como el sorteo, método por el que uno de nosotros narró cómo una bailarina había llegado a formar parte de la Comisión de Control de una de las mayores cajas de ahorros de Europa.  ver enlace
El debate fue subiendo el tono: "Vaya morro", "Cómo se puede ser tan caradura", y no sigo porque no quiero limitar la imaginación del lector de estas líneas...
El caso es que uno de nosotros se preguntó eso de "¿Cómo es posible que nadie hubiera hecho nada para cambiarlo?" y aún peor "¿Cómo es posible que nadie se cuestionara que se podían estar haciendo mal las cosas?".
A mí, que me gusta polemizar con ellos, se me encendió la bombilla y les solté: "No os imaginéis tan diferentes  de la bailarina, lleváis mucho más tiempo que ella siendo accionistas de una entidad a la que jamás le pedisteis que os rindiera ninguna cuenta, ni explicación de sus actividades". Se hizo el silencio un rato, y comenzaron a preguntar que si era esta o la otra, tal o cual entidad... no se acercaron ni por casualidad, tal es la concepción que tenemos de ella. 
Cuando les dije que se trataba de nuestro Ilustre Colegio de Enfermería, soltaron ese ¡Ah! entre despreocupado e indiferente. 
Seguí con la puya y les pregunté si no les daba vergüenza poner a parir a una persona cuando ellos hacían lo mismo, sólo que corregido y aumentado, y de paso, si no pensaban ponerse manos a la obra para cambiar la situación. Una vez abierta la puerta, me despaché a gusto contando las obscenidades que presuntamente lleva perpetrando el colegio durante todo este tiempo. 

Digo esto porque todos nosotros, los colegiados, somos de alguna manera "accionistas" de la entidad que nos agrupa y representa ante la sociedad. Si nuestro colegio sale en la prensa acusado presuntamente de ser una pandilla de delincuentes, como bien dice nuestro Presidente, se ensucia el buen nombre de todos y cada uno de sus miembros. Es como el chiste en el que uno decía aquello de "mira, en Brasil sólo hay putas y futbolistas" y el otro le responde "oye, que mi mujer es brasileña" , entonces aquel sólo pudo decir lo de "Bueno... ¿Y en qué equipo juega?".   
Si nuestro Presidente y el resto de su Junta Directiva han convertido el colegio presuntamente en una especie de lupanar, qué no ha de pensar el resto de la sociedad asturiana sobre nosotros, los colegiados que mantenemos en sus puestos a esos individuos.

Los miembros del Proyecto 6.000 enfermeras, estamos recorriendo todas las áreas sanitarias de la región, hablando cara a cara con quien nos quiera escuchar, y exponiendo nuestro modelo de Colegio Enfermero. Un proyecto aún en construcción, abierto a otras propuestas y sugerencias, al debate y a la crítica.
Para ello nos basamos en aquello  que Sócrates, el filósofo griego no el médico y futbolista brasileño, decía que era la mayéutica, dar a luz el conocimiento, ya que la verdad está dentro de nosotros mismos.  ver enlace . En cierta forma, si alguno se acuerda del mito de la caverna de Platón  ver enlace, desde este proyecto tratamos de hacer ver a algunos compañeros que la imagen que tienen del colegio no son más que sombras de una realidad que a lo largo de este tiempo ellos mismos han ido olvidando como el que ha sido víctima de algún abuso o la madre que se niega a ver que su hijo ha portado mal. La idea es muy simple, sólo consiste en mostrar a la gente una serie de hechos para que desde su interior re-conozcan la cruda realidad. Ya de paso, nos gustaría que en vez de el simple hecho de contemplar la realidad, todos aquellos iluminados por la verdad se dedicaran a la ardua labor de transformarla, algo que ya fue pensado antes por otro gran filósofo. ver enlace

Es curiosa la relación entre filosofía y enfermería, no ya por la relación entre Sócrates y su madre, que era matrona, sino por el concepto mismo de nuestra actividad: cuidar, que etimológicamente deriva del término cogitare: pensar. Personalmente opino que no es mal momento para volver a pensar...

No podemos terminar esta entrada sin una mención a otro filósofo, Kierkegaard, que relató un fábula en la que se cuenta, que "en Dinamarca un circo fue presa de las llamas. Entonces, el director del circo mandó a un un payaso, que ya estaba listo para actuar, a la aldea vecina para pedir auxilio, ya que había peligro de que las llamas llegasen hasta la aldea, arrasando a su paso los campos secos y toda la cosecha. El payaso corrió a la aldea y pidió a los vecinos que fueran lo más rápido posible hacia el circo que se estaba quemando para ayudar a apagar el fuego. Pero los vecinos creyeron que se trataba de un magnífico truco para que asistiesen los más posibles a la función; aplaudían y hasta lloraban de risa. Pero al payaso le daban más ganas de llorar que de reír; en vano trató de persuadirlos y de explicarles que no se trataba de un truco ni de una broma, que la cosa iba muy en serio y que el circo se estaba quemando de verdad. Cuanto más suplicaba, más se reía la gente, pues los aldeanos creían que estaba haciendo su papel de maravilla, hasta que por fin las llamas llegaron a la aldea. Y claro, la ayuda llegó demasiado tarde y tanto el circo como la aldea fueron pasto de las llamas".
Cada cual que extraiga sus conclusiones... 

P.D. Para aquellos curiosos que alguna vez pasen por el centro de Oviedo, hay cerca de la Plaza de América un lugar muy especial. Se trata de la sede de la Fundación Gustavo Bueno, el antiguo Sanatorio Miñor. otro buen ejemplo de la relación entre enfermería y filosofía, entre cuidar y cogitar. Si os fijáis bien, en su verja metálica reconoceréis alguno de los pasajes aquí mencionados...

Y para los que quieran ampliar conocimientos: