domingo, 20 de noviembre de 2016

Política y colegios, un matrimonio singular

Vamos a empezar dejando las cosas muy claras, pues de todos es conocido que el mundo de los "Colegios profesionales" es un poco pantanoso.
Primero, conviene recordar que los Colegios profesionales son entidades que pagamos TODOS los españoles:
  • Vía impuestos, un 20% del total de las cuotas de colegiación (incluidos abusos en las de alta) las pagamos TODOS.
  • El 80% restante, lo sufragamos obligatoriamente los profesionales para poder trabajar como tales.
Sorprende que el Estado y los Poderes Públicos, que destinan una parte de sus ingresos a costear el sistema colegial y además obligan a los enfermeros -entre otros profesionales- a estar colegiados para poder ejercer, luego se desentiendan completamente de la labor de los colegios; y mucho más insólito aún, de su gestión. Creando una especie de "administración paralela" ajena a las leyes y juzgados del resto de los mortales.



Obviamente, los colegios realizan una labor muy útil al Estado, garantizando la profesionalidad de sus colegiados; lo que es una labor social pues nada más tranquilizador para un ciudadano que saber que está siendo atendido por un profesional garantizado y avalado por una corporación seria, en vez de por un villano o un caradura. El problema surge cuando el villano o el caradura están al frente de la corporación y son quienes han de garantizar, frente a la sociedad, el respeto de los colegiados a las leyes y normas...
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Esa labor, la podría realizar perfectamente el Estado o cualquiera de sus instituciones, ahora bien, necesitaría personal, competencias y presupuesto para ello. De hecho, en otros países es algo que se hace, incluso la colegiación no es obligatoria para el ejercicio profesional.
Por otro lado, a mí me surge la duda de cuántos profesionales han sido apartados de su ejercicio debido a la mala praxis. Parece más bien que los colegios se hayan diseñado para proteger a los colegiados antes que para proteger a los usuarios. Corporación y corporativismo, huevo y gallina.

Existen leyes que regulan algunos aspectos de los colegios profesionales, por ejemplo la Ley de Colegios Profesionales, bastante rancia, que necesita adaptarse a la realidad del siglo XXI y a las necesidades de los usuarios. También hay leyes autonómicas, aunque aquí en Asturias seguimos sin ella.
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De hecho, y por insólito que parezca, ha sido la mismísima Comisión Europea la que se ha manifestado más sensible a las inquietudes de los ciudadanos, solicitando al gobierno español la liberalización de los colegios profesionales. Algo que parecía que se iba a cumplir, y que así se anunció a bombo y platillo, pero que, de forma inesperada, el gobierno se negó a acometer, con gran alegría por parte de todos los

El caso es, que los políticos han diseñado unos organismos para quitarse un marrón de encima, aunque tengan que ser pagados con dinero ajeno -el de todos-. Por ello, y para mayor escarnio, se han desentendido completamente de lo que hacen o deshacen estas entidades a su antojo. Algunos de estos colegios y agrupaciones profesionales, han devenido en una especie de "clubes privados" que han hecho, en algunos casos, del oscurantismo y la opacidad su forma habitual de gestión.
"Mi chiringuito".
Se aprovechan de la dualidad de su régimen público-privado para no rendir cuentas ni informar de sus contratos y negocios ni tan siquiera a sus Colegiados. El CODEPA es fiel reflejo de esta forma de actuar, pero no parece ser el único, sino más bien la punta de un iceberg de considerables dimensiones y profundas ramificaciones clientelares. 

Como ejemplo, sencillo pero muy revelador, de todo este laberinto kafkiano podemos citar el siguiente:
El importe de la cuota colegial, obligatoria para todas las enfermeras, la fija cada colegio; sin embargo anualmente el Consejo General de Enfermería (Asamblea general de presidentes) decide la cuota que cada colegio ha de pagar al Consejo por cada uno de sus colegiados y "recomienda" la cuota que debe cobrar cada colegio a sus miembros. Además es el propio CGE quien decide el importe de la cuota de ingreso para todos los colegios de Enfermería de España. Lea los artículos 22.2, 24.8, 24.19 y 45.

Ninguna otra institución tiene capacidad para decidir cuánto pagamos por los "supuestos servicios" que nos ofrece la estructura colegial. Nada les impide fijar una cuantía de 500 o 1000 euros, o incluso más, nada ni nadie. Pongamos, y ojalá no cunda el ejemplo, que se les ocurre subir la cuantía de las cuotas hasta 1500 euros anuales. Pues nada, a apoquinar billetes para la causa. Recordemos que, para mayor escarnio, esa subida la tendrían que afrontar todos los ciudadanos, pues pagan el 20% de la cuota, y por tanto de esa descomunal y arbitraria subida. Bueno, el  Ministerio de Hacienda pone el límite en 500 euros. Esto significa que les permite una subida de cuotas hasta los 2500 euros anuales. Si suben de esa cuantía, el Estado no se lo impide sino que no les pagará más dinero. Suena a broma, pero es real. Les da la caja y la llave, y además les subvenciona con dinero de todos. Les da todo el poder y además les da una autonomía que les deja fuera de cualquier control ajeno. Pues eso, los Colegios de Enfermería, a través del CGE, podrían decidir cobrar unas cuotas millonarias y además sin necesidad de rendir cuentas a nadie, salvo así mismos. No es de extrañar que haya colegios como el de Asturias que no somete a aprobación sus cuentas, ni que apruebe sus presupuestos (que luego tampoco cumple). Y lo peor de todo es que NO PASA NADA. Ahí siguen al frente de la nave, mientras todo el dinero recaudado, todo, se gasta. ¿En qué?. ¿En "otros gastos"?.

Escaleras de Penrose. Maurits Cornelis Escher

Claro que con estos mimbres, los jueces lo tienen fatal para poder atender las denuncias de los propios profesionales ante los abusos e ilegalidades perpetradas por unas entidades que aplican la ley del embudo a su gusto. Cuando les interesa son corporaciones de derecho público, poco menos que intocables, y cuando no les gusta esa vía, entonces son entidades privadas también intocables ante cualquier denuncia. Todo ello cuenta, además de con un incierto porvenir, con el desagradable paso de gastar dinero, energías y tiempo en los pertinentes procesos judiciales; que a base de interponer recursos los colegios intentan prolongar durante años, lustros o décadas. Juegan con el dinero y con los recursos de todos como si fueran propiedad suya. Nosotros, desde AEA, pagamos de nuestro bolsillo (y de centenares de socios y simpatizantes) un equipo jurídico para sostener una demanda por apropiación indebida de cuotas colegiales, y de paso parece que tambíen pagamos con nuestras cuotas al abogado que se encarga de la otra parte  de nuestra demanda.
La revuelta en Interviú
Mientras tanto: patente de corso. Y ojo, ningún profesional crítico está libre de recibir insultos y amenazas. Aquí en Asturias estamos tan acostumbrados que a veces casi las echamos de menos cuando se retrasan.
En nuestras reuniones con los grupos políticos, hemos celebrado debates y hemos hablado con quienes nos han querido recibir. Aquí un resumen de una jornada con varios representantes 
Hemos sacado en claro alguna cosa.

Cambiar una ley, o elaborarla, es un trabajo demasiado correoso para un problema que a ellos nos les
supone ningún daño. El que los profesionales estén obligados a pertenecer y costear las pillerías de unos caraduras, a ellos no les preocupa mucho o directamente nada. Los ciudadanos tampoco parecen muy preocupados por escándalos como el del CODEPA donde el propio presidente está imputado. Así que los votos no van a variar porque se pongan a enmendarles la plana a estas corporaciones, que por otro lado tienen redes en muchos ámbitos. Sin ir más lejos, el CODEPA está vicepresidido por un exdiputado, y durante muchos años por ese mismo sujeto siendo diputado. También se ha visto como, según confesó el propio Emilio Losa en el juzgado, el Letrado Mayor de la Junta del Principado cobraba del CODEPA por determinados trabajos... no parece que sea este el último escándalo que va a haber que soportar. Aquí un amigo . Hay abundantes noticias y documentación sobre pagos al Vicepresidente, a la hija del Presidente y a otros, indirectamente a través de empresas para la realización de tareas que deberán probar en el juzgado. En realidad el asunto es más sibilino: El CODEPA parece ser que no paga directamente a estos sujetos, sino que, presuntamente, paga a otra empresa que es quien les contrata (sin contrato escrito) a cambio de suculentas cantidades de dinero (entre 2000 y 3700 euros al mes, e IVA); dinero que, como hemos denunciado reiteradamente nunca se justifica ni se somete a aprobación entre los colegiados. Ya se sabe que con pólvora ajena se dispara mejor... Aquí el escándalo
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Es curioso ver la rapidez con la que el Presidente del Gobierno arremetió judicialmente contra la colegiación voluntaria hace unos años, lo que derivó en el retorno de miles de enfermeros al redil de la organización colegial y sus cuotas obligatorias, además de algún abuso y amenaza.
Porque esto no es otra cosa que dinero, es poder también, pero sobre todo dinero. Así de cutre y choricero. Dinero, pero mucho, muchísimo dinero. Ya se ha publicado que en Asturias, un periférico lugar de provincias, donde somos apenas 6.000 enfermeras... podrían haberse estado pagando (indirectamente, a través de empresas interpuestas) hasta más de 50.000 euros anuales a un familiar directo del Presidente, al parecer desde hace más de 20 años, lo que supondría más de 1 millón de euros  que habría ingresado esta persona del dinero extraído de las cuotas de los sufridos colegiados. Lo del Vicepresidente, podría ser más económico (es lo que tiene carecer de lazos sangre presidencial): algo más de 200.000 euros durante estos años. No es de extrañar el apego que le tienen al CODEPA... como para perder semejante negocio.
Lea esto
Todo ello, obviamente, sin rendir cuentas a los ingenuos colegiados asturianos, y mira que se les ha pedido por activa y por pasiva...
Pero no se desesperen, la cuenta sigue engordando puesto que esos pagos se siguen celebrando, con la opacidad "marca de la casa". Veremos si no hay más escándalos detrás de estas actuaciones. Mucho me temo que aún los habrá mayores... 

Pero empecemos por el punto de inflexión en esta historia:
Cuando hace diez años algunas comunidades perdieron juicios por trato discriminatorio entre sus empleados. Ya que a algunos se les abonaba la cuota de colegiación dentro de su nómina, el resto lo
reclamó y obviamente lo ganó. Aquí una parte de la historia judicial
Lo reclamó porque si se lo pagaban a los demás, a ellos tendrían que pagárselo también. Pero lo reclamaron, sobre todo, porque pagar al colegio era tirar el dinero. No aportaba nada más que un calendario, unos cursos ridículos y el programa de la festividad de San Juan de dios. Ah, y la revista... bueno de eso ya hemos hablado en otras entradas y habrá que hablar en el juzgado, ya veremos.
Entonces los gobiernos autónomicos se sacaron de la manga aquello de que no era obligatorio estar colegiado si trabajabas para ellos. Por tanto, dejaban de pagar esas cuotas.
Se quitaban un enorme problema de encima, económico obviamente, el resto les importaba muy poco. Cada palo que aguante su vela.
Y entonces ese marrón volvió a los profesionales, lo mismo que una cita con el dentista o una colonoscopia, que se dieron cuenta de que tendrían que volver a pagar los doscientos y pico euros para nada. El retorno
Eso con suerte, pues hubo algunos que pagaron bastante más, no se sabe muy bien a quién.
Entre tanto, pagaran unos o pagaran otros, lo colegios seguían haciendo caja, y sobre todo, seguían sin rendir cuentas a nadie, obviamente. A la administración ni por casualidad, ya que para eso son una entidad privada, y a los colegiados  tampoco, total si los profesionales ni siquiera pagaban ¿Para qué iban a acudir a las asambleas?
Y así año tras año, se ingresaba millón y medio de euros en Asturias, (o más de veinte millones en Madrid). Y ojo, se gastaba hasta el último euro. ¿En que? Ah, eso es lo de menos, porque en el CODEPA como no se daban explicaciones ni rendían cuentas.... La imputación
Pagos abultados en asesoramientos, contrataciones a familiares, subidas inexplicables en costes de revistas de nula calidad, lo que sea. El juzgado mostrará algunas de estas perlas, de eso estoy seguro. Mucho me temo que en otros lugares la situación no ha de ser muy diferente...

Y ¿Qué hacemos?. Repasemos un poco, tenemos:
  • Un Sistema diseñado y perfeccionado para la rapiña a colegiados y, vía impuestos, a todos los ciudadanos, que se usa para intereses particulares, como hemos visto al usar recursos del colegio para dudoso pagos a colaboradores y asesores, así como para sufragar denuncias particulares, anuncios en prensa sobre asuntos que deberían explicar (y pagar) los particulares afectados y no el colegio, etc.
  • Unos Poderes Públicos que no quieren meterse en un berenjenal de tener que cambiar leyes para molestar a determinados lobbies o perjudicar a algunos compañeros de viaje. No lo quieren hacer incluso aunque los obligue la Unión Europea, e incluso los sancione. Total la multa se paga con dinero de todos, otra vez...
  • Y unos Jueces y fiscales que bastante trabajo tienen para los medios con los que cuentan, y para las leyes, estatutos y demás trampas que han de sortear quienes se atrevan gastar su tiempo y dinero particular frente al dinero colectivo de los colegios.
¿Qué nos queda? Estas, son las opciones más viables (no están ordenadas)

La solución desde fuera del problema:
  • El Equipo A. Llamarlos y que nos liberen de esta tortura.
  • Un Gobierno valiente y decidido a acabar con estas redes clientelares y nichos de trapicheo sin control.
  • El Defensor del Pueblo, el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Jueces y Fiscales, etc. que se ocupen de meter en la cárcel a los delincuentes y acaben con esta situación.
  • La Unión Europea, que obligue a los poderes públicos españoles a hacer estas cosas tan difíciles que nadie las ha hecho nunca...
No parece que ninguna de estas opciones sea realista. No nos engañemos, nadie vendrá en nuestra ayuda. Somos Enfermeras y a nadie le importamos.

La solución desde dentro del problema;
  • Acudir a las Asambleas Generales de los colegios, pedir la rendición y sometimiento al voto de la memoria de cuentas del colegio, exigir copia de todos los contratos del colegio así como examinar las actas de los acuerdos, etc. Riguroso control de la gestión colegial por parte de sus legítimos dueños: los colegiados. 
  • Exigir elecciones reales, no permitir las habituales trampas de la candidatura única, la convocatoria fantasma etc. Y en la elecciones reales, lograr una Junta de Gobierno atenta a los intereses y realidad de los profesionales.
  • Exigir una reforma de los estatutos del CGE, pero no en el sentido apuntado por el proyecto de estatutos mordaza sino en el contrario. Hay ejemplos de estatutos actualizados en otros colectivos (colegios de arquitectos, de abogados, etc.) que no padecen el escarnio que sufrimos las enfermeras. 
  • Exigir un cambio en el modelo colegial. Acabar con el sistema de "franquicias" de negocios y amiguismo extendido por la mayor parte de los colegios. Esto hace inevitable una profunda reforma del CGE y obviamente, acabar con el personalismo de la corporación. No puede ser que la enfermería y el CGE giren exclusivamente en función de las ocurrencias, estado de ánimo e intereses de una sola persona (desde hace décadas). 
  • Hablar con los compañeros, fomentar la crítica y el debate sobre el modelo y la situación de los colegios y la enfermería. 
  • Aportar, lo que se pueda, dinero para costear las demandas, unirse, asociarse, difundir la crítica y las vergüenzas de los escándalos en los colegios de enfermería, exigir a los sindicatos y asociaciones profesionales que no miren para otro lado.
Yo opino, que esta es la dirección adecuada, la más potente, aunque también la que mayor esfuerzo exige. Aquí en Asturias es la que hemos emprendido y la que mejor respuesta está teniendo. En el fondo, la gente será perezosa pero no gilipollas y a nadie le gusta que le traten como un imbécil. Todo tiene un límite y está claro que aquí la corporación enfermera ha tocado fondo.

Cosas que no aportan, este no es el camino:
  • Pasar de todo. Pensar que no te afecta lo que hagan o dejen de hacer los colegios, porque lo quieras o no, te afecta y mucho: profesional, social y económicamente.
  • Abandonar la colegiación. Pensar que para qué sufragar el dinero que se llevan otros de mala manera. Pensar que esa es la forma de que no te engañen. No estar colegiado te sitúa en el mismo lado al margen de la ley que el de aquellos que la incumplen sistemáticamente. Si la ley te obliga a pagar, exige. 
  • Pensar que ya están otros dando la cara y que seguro que lo pueden arreglar sin tu ayuda. Que otros dediquen sus esfuerzos en revertir esta penosa situación es motivo para que aportes lo que puedas, seguro que sirve de gran ayuda en esta titánica labor. Y no te engañes, sin tu ayuda, la de tu compañero, la de todos, no es posible cambiar nada. Así llevamos casi 30 años, o nos ponemos las pilas todos o esto seguirá igual

Otra opción es cambiar de vida, hacerse alfarero, criador de berberechos o bailarina de Ballet...
Pero si te gusta ser Enfermera, te gustará tener unas instituciones de representación dignas, limpias, eficientes y eficaces. Osea, lo contrario de lo que tienes ahora.
Y si no eres parte de la solución, eres parte del problema.
Hoy es un gran día para empezar.