miércoles, 28 de octubre de 2015

El des-concierto de Aranjuez

 
Tal y como publicamos hace unos meses enlace, la reelección del Presidente del CGE  ha dado paso al apocalipsis enfermero: traiciones y humillaciones a la profesión, revuelo en las redes, malestar de los profesionales, inseguridad jurídica y sobre todo la percepción de que los problemas de la Enfermería lejos de solucionarse, en palabras del propio Máximo… van cada día a peor. enlace

Tiene gracia que el Presidente del CGE sea un podólogo al que se le permita recetar sin traba alguna mientras que a los enfermeros a quienes representa no se les deje, en sus propias palabras, ni prescribir un paracetamol que cualquier ciudadano puede adquirir sin intermediario alguno. En Asturias, como somos así de simpáticos, tenemos a otro podólogo como Presidente de nuestro colegio. De la labor de su hija-podóloga también- como asesora remunerada de la revista colegial Impulso, hablaremos otro día.

Lo que no tiene gracia ninguna es la amenaza de sacar a las enfermeras a la calle si no se aprueba la prescripción enfermera. la amenaza fantasma... Las enfermeras ya estamos en la calle, la tasa de paro es inadmisible y lo que deseamos es poder trabajar y que nos dejen en paz de una vez. No parece que la prescripción enfermera está entre los 20 mayores problemas de los profesionales. Tal vez sea necesario uno de esos rigurosos estudios científicos a los que aludía nuestro reelegido Presidente en su investidura. Si es necesario aquí le podemos enumerar unos cuántos (especialidades, nuevas competencias, salarios, jornada laboral, ratios de profesionales, rediseño de categorías profesionales, etc.)

La reforma de los estatutos del CGE, máximo órgano de representación de los profesionales,  se ha llevado de espaldas a estos. Ni se nos ha consultado, ni se ha abierto debate alguno sobre qué aspectos a modificar, suprimir o introducir. Si desde la base los profesionales reclamábamos una reforma que acabara con un sistema laberíntico y oscurantista, el cambio en el horizonte se vuelve aún más negro. Ya hay quien los ha denominado “Estatutos Mordaza”, seguramente debido a lindezas como la “patente de corso” al CGE para inhabilitar indiscriminadamente a quien ose a exponer públicamente cualquier crítica a tan venerable institución o a sus miembros o la capacidad de exterminio de cualquier asociación que colisione con sus fines. Pulsa aquí para ver el proyecto

Quienes pedíamos una reforma que desmontara un sistema en ¿apariencia? diseñado de forma sibilina para perpetuarse en el poder (lo que ha sido copiado por buena parte del entramado de colegios de enfermería), no confiábamos en que ese cambio lo pudieran liderar quienes lo han usado durante décadas con los resultados conocidos. Aun así, uno ingenuamente tenía la esperanza de que se permitiera la participación de los colegiados en el proceso, que se generara debate sobre el modelo y los aspectos a renovar, o al menos que fuera un procedimiento abierto. El des-concierto de Aranjuez, con Máximo de solista y sus "acólitos" de palmeros, no ha sido la imagen que todos deseábamos.aquí el evento La noticia de que se ha excluido de esa reforma no ya a los colegiados, sino a los Presidentes de los Colegios “rebeldes” resta aún mayor valor a la propuesta. La cosa pinta mal. La reforma será impuesta, sin duda alguna, romeros nunca faltan. Harina de otro costal será el que los enfermeros comulguemos con semejantes ruedas de molino.

Post-data:

En Asturias llevamos con un Presidente imputado  dos años, una moción de censura que sigue celebrarse, unos presupuestos rechazados y unas cuentas sin aprobar desde hace 2012. La Junta Directiva actual carece del número mínimo exigido por unos estatutos que son reiteradamente incumplidos, a la espera de unas elecciones que por motivos desconocidos no se convocan. De todo ello se ha informado al CGE y a su Presidente D. Máximo González Jurado, que lejos de responder o tomar medida alguna, se llevó a Emilio Losa como maestro de ceremonias de su reelección. 
No parece que vayamos a mirar para otro lado en esta carnavalada... ni en esta ni en ninguna otra.