lunes, 3 de agosto de 2015

Hay que hacer....

Llevo ya mucho tiempo escuchando la misma coletilla, en diferentes versiones, esa que empieza la frase diciedo..."lo que había que hacer...", ó "tendríamos...(o tendríais)",..."tendría que..."

En esto del asunto colegial pasa mucho, hablamos y hablamos, decimos y decimos y todos tenemos una solución mágica a los problemas que nos acucian, y sigo pensando que el tema colegial es el mayor problema al que se enfrenta nuestra profesión con bastante diferencia sobre cualquiera que queráis poner de segundo...
La pastilla que lo arregla todo (wikipedia)

Todos pensamos en una pastilla mágica, que en unos días solucionará todos nuestros problemas, o en una especie de cirugía laparoscópica que simplemente extirpará ese pequeño tumor y todos los problemas serán solucionados. Como en la vida real, o en nuestra práctica clínica, ¿verdad que la atención sanitaria  requiere de cuidados, de preparación, de una estrategia o un plan?, ¿verdad que hay un tiempo de planificar y un tiempo de aplicar los cuidados, y requerimos de un tiempo mayor para ver los resultados?

Me atrevo a decir que en lo que a la profesión se refiere pasa algo parecido, y el camino corto, no es el mejor, o el que nos va a traer la solución a nuestros problemas, aunque pueda resultar atrayente su sencillez, facilidad,... 

Si queremos cambiar las cosas de verdad, es necesario pasar a la acción, no de forma alocada, no dispersos y desorganizados, necesitamos poner manos a la obra, pero debemos escuchar a los que llevan más tiempo batiéndose el cobre, a los que se han equivocado, a los que han fallado y acertado mucho, debemos acordar una estrategia y organizarnos...

El tumor (Que está metastatizado...) al que nos enfrentamos no es fácil de superar, necesita varios tratamientos, y muchos cuidados. Ahora mismo nos sobran diagnósticos y faltan manos y compromiso, necesitamos usar el 2.0, pero antes tenemos que invertir en el 1.0, y sí, optar por el camino largo y difícil, porque  no existen soluciones milagrosas.

Y no nos llevemos a engaño, este problema tiene mucho que ver con la falta de compromiso de la profesión, con la falta de soporte social que una empresa como la de renovar nuestras instituciones colegiales precisa a día de hoy. Porque el objetivo, no puede ser tan solo cambiar a la cúpula, ha de ser darle un buen meneo a la profesión y mantener la tensión. Conseguir esto precisa de un primer paso y es ponerse de acuerdo y pasar a la acción.