lunes, 4 de agosto de 2014

¿Colegiarme? No, hasta que me guste el colegio.

¿Por qué voy a colegiarme si no me gusta el Colegio? No me colegiaré hasta que el Colegio no sea lo que a mí me parece adecuado.

Se ha originado cierto “debate” enlace ahora que los Colegios Profesionales han empezado a mover su implacable maquinaria recaudatoria y han comenzado a presionar a profesionales y administración para que, aquellos que no estén colegiados, procedan a regularizar su situación. Hasta ahora, a todos los que estaban al margen del Colegio les importaba un bledo su gestión, su labor y sus funciones. Simplemente, no iba con ellos. El debate de la colegiación obligatoria, es un tren que ya hace tiempo que pasó y pocos se  preocuparon de ello, unos porque entendían que no era de su incumbencia ya que estaban al margen, otros por dejadez, y otros porque lo aceptaban como positivo. Y tampoco olvidemos que la reforma de la Ley de Colegios Profesionales, esa a la que ahora se agarra la directiva actual del Colegio de enfermería de Asturias como un borracho se agarra a una farola no para que le ilumine sino para evitar un buen tortazo, es una imposición de la Unión Europea motivada por el famoso “rescate” de la economía española.

No creo necesario incidir que nunca ha dejado de ser obligatorio estar colegiado para trabajar de enfermero. Pues bien, parece absurdo que aquellos que no cumplen la ley puedan exigir que los demás la cumplan: ¿Cómo va alguien así a pedirle a nuestro Presidente actual que responda por las acusaciones de apropiación indebida? Desde luego los que incumplen la ley no son los más apropiados, y el discurso victimista de que el colegio es un sacaperras, que se aprovecha de nosotros, sólo sirve para dar de comer a cuatro, etc. suena parecido al discurso de aquellos que justifican lo injustificable.... No parece que la Enfermería llegue muy lejos por ese camino.

Más absurdo es aún que aquellos que no están colegiados quieran condicionar su entrada a que el Colegio se adapte a sus gustos u opiniones. No olvidemos que el Colegio es de los colegiados, no de los que no lo están y por eso no pertenecen al mismo. Serán los colegiados quienes deben decidir los cambios y reformas que el Colegio necesita de acuerdo con las necesidades y demandas de los profesionales y la sociedad. Por poner un ejemplo, es como si una persona ajena al accionariado de una empresa se atreve a decirle al consejo de administración que invierta aquí o allí, o que haga esto o lo otro...
Por coherencia entonces deberían dejar de pagar las facturas de la luz y gas porque no les gusta el sistema de fijación de precios. También deberían dejar de pagar el IRPF porque no les convence el sistema de reparto fiscal actual, o dejar de pagar la hipoteca porque nadie les pidió opinión sobre el rescate bancario...

Si no te gusta el modelo actual de Colegio, trabaja por su reforma, trata de modificarlo para adaptarlo a tus necesidades, pero dentro de la legislación. Hay leyes suficientes para poder tener un Colegio de Enfermería como Dios manda, y también se pueden modificar si es preciso.