jueves, 24 de julio de 2014

Y si la Junta de Gobierno...

¿Debemos alegrarnos porque se haya suprimido la “cuota de ingreso” al Colegio?


Obviamente, a todos nos pareció abusiva esa cuota. La considerabámos como otra maniobra que el Colegio se sacaba de la manga para “trincarnos la pasta”. No es que tuviera mucha base legal, y algunos profesionales entre los que me incluyo ya hace varios años que llevábamos solicitando en la Junta General la supresión de la misma. Esa y otras medidas, algunas de las cuáles se han comentado en este blog ( ver enlace )

Así pues, es para nosotros motivo de orgullo y satisfacción...

Sin embargo, y no es desde luego un tema menor, lo que es inasumible es la forma en la que esto (la supresión de la cuota) se ha llevado a cabo. Y cómo veremos luego, puede traer no pocos problemas ya que las cosas mal hechas suelen tener malos compañeros de viaje. Para muestra recordemos el tema de las cuotas supuestamente impagadas de aquellos que se descolegiaron cuando la administración lo permitió de una forma poco bien ejecutada.

Como se ha mencionado en otras ocasiones ( ver aquí ) el modo de suprimir la “cuota de ingreso” además de arbitrario puede que no se ajuste a la legalidad.
Es arbitrario porque se ha hecho sin previo anuncio y de un día para otro con el perjuicio evidente que les haya podido causar a aquellos que pagaron esa cuota en fechas muy recientes. Recordemos la agresiva campaña de persecución emprendida por el Colegio para que los profesionales se inscribieran. Los perjudicados aquí son, no ya los que se colegiaron hace años, sino los que se acaban de colegiar y ahora ven que les han “timado” 300 euros. Porque parece claro que no se les va a devolver. Si se les hubiera informado que a partir del 1 de enero de 2014 se suspendía esa cuota, hubiera sido mucho mejor para todos. No se hizo así, sino que no se sabe muy bien por qué ni cómo, a partir del 1 de julio de 2014 esta desaparece, y el que la pagó el día 30 de junio pues “ajo y agua”.

No es legal, y no insistiré sobre este punto pues ya ha sido objeto de discusión en este blog.( ver enlace ). Simplemente he de añadir que si sumamos estos 2 factores (perjudicados y posible ilegalidad en las formas) podemos tener lío a la vista:

¿Qué pasaría si un colegiado que se sintiera perjudicado, pongamos por ejemplo el que la pagó una semana antes de ser gratuita, impugnara ese acuerdo? 

Muy posiblemente podría anularse la supresión de la cuota de ingreso y ¿Quién pagaría esas cuotas que ya no se cobran desde Julio? ¿Los nuevos colegiados ya que no las han abonado? ¿El resto, osea todos? ¿La actual Junta Directiva de su propio bolsillo? Juntemos los dedos...

Nuestra preocupación y nuestra exigencia es que las decisiones se tomen siguiendo los cauces reglamentarios, que son la mejor forma de no generar problemas. Y no olvidemos que las decisiones como esta, que afecta al patrimonio del colegio, osea de todos los colegiados, debe de tomarse consultando a sus miembros, para eso está la asamblea anual de la Junta General, para decidir qué se hace con el dinero y cuál es el presupuesto del ejercicio siguiente. 

Imaginemos ahora que con la misma arbitrariedad que la Junta Directiva actual ha decidido, de la noche a la mañana y sin consulta alguna, suprimir la cuota de ingreso, el mes que viene decide volver a ponerla y además la establece en 500 euros. ¿Sería esto correcto? ¿Por qué no? ¿Y quién nos garantiza que esto no va a ser así?  

Como vemos el fondo y las formas, ambas cosas deben ser las adecuadas...